Y acaso merece alguien que no sea artista, que no tiene talento, que no tiene interés alguno estar sobre un escenario, y menos con Charly??!!.
Es evidente que Charly está enfermo, pero de alcoholismo, de drogadicción, de sentido de la estética (?), incluso puede ser “mal educado” por no saber decir las cosas de “mejor manera”, pero dice y actúa conforme a una verdad irrefutable. Su verdadero genio es despabilante, qué hacía el grupete de peliteñidas, vanas y arribistas guarras sobre el escenario en un concierto de rock?! No me interesa tanto el cahuín, pero creo que Belencita ya se había molestado porque no quedó espacio en el escenario para su “notable” espectáculo, que seguramente consistiría en un striptease inocentón, insulso, aguado.
El capítulo dos, es una indignada reacción del genio, queriendo bajar a patadas a la tipa en falso trance que se ha subido a menear el trasero, como si aquello en sí mismo fuera un espectáculo de interés para los demás. A mí la escena me hubiera resultado inquietante al menos, una tipa que vagamente abre los ojos por el humo de un cigarrillo equilibrista sobre un tronco serpenteante. Probablemente si Charly fuera Arjona (y gracias al Universo porque no lo sea), la hubiera abrazado y le hubiera cantado al oído, Charly quiere barrer a patadas esa absurda vanidad de cobrar protagonismo. El público va ABAJO!, y su única participación en un concierto son las menciones que el artista estime hacer acerca de él, o aplaudir, o cantar o lo que sea, pero no sobre el escenario. Esto es lo mismo que el imbécil que se para y se sienta delante de ti mientras intentas desesperadamente ver una película.
Capítulo 3, bueno, honestamente no sé muy bien cómo defender este punto, pero que bueno que cuando se lo ocurrió romper una cámara, fue la de SQP.
Como postdata, recuerdo claramente cómo se le celebraba a Cobain y compañía que lo rompieran todo al final de sus tocatas, si quieren mostrar a un rockstar decadente, el mostrarlo destruyendo una guitarra es efectista, falso e ignorante. Antes lo hizo the Who, Hendrix, Nirvana, Sonic Youth, Kiss, etc., ahora lo hace Green Day y otro lote grande… qué atrasados que estamos!!! Déjennos progresar amarillistas.
Charly
Charly, García, perras, Rock, SQPEsteroides, Yo?! (O mente insana en cuerpo sano)
ejercicio, gimnasio, musculín, Rock, sedentarismoDe chico quise hacer karate, para convertirme en un matón, y lo único que aprendí (y es algo que conservo hasta hoy) es que la violencia es algo que debe evitarse hasta las últimas consecuencias.
Alguna vez jugué vóleibol, pero no tengo la altura para una competencia seria, y cuando me acercaba a la mayoría de edad, descubrí que era mucho m´ás interesante gastar mis largas horas de ocio (que extraño muchísmo) en escuchar un disco y en aprender a tocar instrumentos musicales. De hecho, recuerdo perfectamente esas ocasiones en que yo mismo me redactaba los justificativos para no hacer educación física, logrando una impresionante prolijidad para imitar la firma de mi mamá.
Entonces, así han transcurrido los últimos 10 o 12 años de mi vida. Sin ninguna actividad física, excepto pot los dos abdominales diarios (al levantarme y al acostarme) y el ejercicio de soportar mis brazos sobre mis muñecas cuando estoy en el computador. Lo que es cierto es que camino mucho, fundamentalmente porque no tengo auto. También ejercito mi rostro con muecas espantosas, generosas y cómicas, y mis manos mientras hablo, pero la educación física ortodoxa no reconoce estos ejercicios como actividad física.
Por estos hábitos, si me atrevo a comer durante dos semanas un poquito más de lo común, engordo como bomba de agua bajo la llave.
Otro punto a considerar es que, a pesar de que me he acostumbrado a vivir bajo alta tensión, a veces necesito romperle la madre a alguien, y como odio la violencia, no tengo cómo liberar físicamente esas tensiones. De hecho ahora mismo tengo el cuello como cuentas incas.
Y para qué tanto paseo por mi anecdotario??, pues simplemente para que se entienda por qué decidí ir a un gimnasio.
No es vanidad... es salud...
Mi mente se somete a niveles de tensión tales, que necesito descargarlas físicamente, necesito energía para encontrarme con alguna amenaza y partirle la madre, necesito energía para subir un cerro de Valparaíso y no quedar con la lengua afuera, necesito asegurarme vivir algunos años más, ya que todo me tarda tanto tiempo, que si no lo hago me moriré antes de que complete los proyectos. Necesito poder sacarme el suéter y no tener que sugetarme la polera para que no se me vea la panza (y este es un aspecto de salud también, de mi salud mental), necesito dejar de ver ese guatero que asoma bajo mi pecho cuando me ducho, y para eso... una evaluación de estado físico y máquinas y mi MP3player (aunque con Rock and Roll, porque no soportaría someterme a compartir 60 m2 con un montón de sudorosas almas jadeantes a ritmo de música electrónica o tecno pop). Y además... recuerdo que tener actividad física me permite tener mi mente en blanco, lo cual es un descanso impagable para mí, sobretodo si gastar tanta energía me permitirá volver a dormir como corresponde, después de años de trastornos de sueño...
Esta es mi apología, pero que quede claro que no quiero convertirme en un musculín, no me interesa parecerme a Schwarzeneger y lo ideal es mantenerme lo más lejos de esa imagen. Lo único malo es que seguramente me veré rodeado de gente así, pero eso lo sabré cuando sude en colectivo.
Punk Rock y otras drogas
drogas, pogo, punk, Rock, rollCuando descubrí a Sex Pistols mi cabeza estalló. Debe de ser porque nunca antes me había tocado escuchar un mensaje tan directo y CRUDO, escencialmente CRUDO... Venía de mi intento número 5000 por encontrar algo con qué identificarme. Nunca me hice un mohicano, nunca me teñí el pelo, nunca me sentí escoria social ni me habían echado de mi casa, pero me sentía profundamente identificado con ese sonido.
Busqué más, caí en The Ramones, The Misfits, The Damned, Dead Kennedys, y en un montón de ejércitos triacordes, hasta que descubrí a Bad Religion... entonces todo vuelve a cero.
El sentido crítico -en una etapa adolecente- del Punk setentero se revuelca en complejidades, filosóficamente, más profundas. Era 1993 y no era más un pendejo imbécil. Ya sabía que la vida no era rosa, que no la será y que lo mejor que podía hacer, ya que no cambiaría el sistema era prepararme para sobrevivir a este mundo gris maquillado en rosa y en pastel.
Corrompí a mis amigos, les hice quemar los discos de U2 y de Pink Floyd y de Silvio, nos colgamos cadenas y candados, nacimos de nuevo en un rito de pogo y rock and roll. Esa fue mi primera droga y la mejor.
Desde ese entonces mi ojo frente a la vida se pintó de negro, me convirtió en alguien un poco más ácido, más perspicaz, más negativo, pero más alerta.....
Este capítulo es antiguo pero este es un punto de inflexión en la definición de mi personalidad. Me paró de una manera distinta en la política, en mis relaciones sociales, en mi manera de ser, de criticar al mundo y de criticarme a mí mismo......
Más........ Mañana.............

